Con motivo del Día del libro proponemos lectura, análisis y creación de microrrelatos en las distintas áreas de conocimiento.
Enlace al documento de Canva con los materiales:
LECTURA, ANÁLISIS Y CREACIÓN DE MICRORRELATOS EN LAS DISTINTAS MATERIAS
microrrelatoS
DEFINICIÓN:
Un microrrelato es un género narrativo brevísimo, caracterizado por contar una historia completa en pocas líneas, utilizando a menudo sorprendente o paradójico. Se distingue por su intensidad y por exigir un lector activo que complete el sentido de la historia.
RECORDAMOS LA DEFINICIÓN DE TEXTOS NARRATIVOS. SON RELATOS DE HECHOS REALES O FICTICIOS QUE LES SUCEDEN A UNOS PERSONAJES EN UN ESPACIO Y TIEMPO DETERMINADOS. Ejemplos: novelas, cuentos, noticias Y reportajes.
Su estructura es: PLANTEAMIENTO, desarrollo y DESENLACE.
proponemos la lectura de un MICRORRELATO PARA laS DISTINTAS materia en laS que te encuentras y cuestiones sobre este texto. POSTERIORMENTE, TENDRÁS QUE ESCRIBIR UNO PROPIO
CUESTIONES PARA TRABAJAR LOS TEXTOS
ANTES DE LEER
1.predicciones y expectativas
1.1. ¿QUÉ CREES QUE VA A ABORDAR EL TEXTO? ¿QUÉ TE SUGIERE?
1.2. ¿DE QUÉ TIPO DE TEXTO SE TRATA?
durante la lectura
2.Comprensión y estructura
2.1.¿Cuál es el tema del texto?
2.2.¿Cuáles son las ideas principales y secundarias del texto?
2.3.¿Cuál es la estructura del texto? ¿En qué partes podemos dividirlo?
2.4. destacad el vocabulario que no conozcais, anotad su significado y una oración con este en la caja de vocabulario que hay en la clase
después de la lectura: INFERENCIAS, VALORACIÓN Y DESARROLLO DEL ESPÍRITU CRÍTICO
3.comprensión Inferencial
3.1. ¿Qué aspectos o conclusiones deducimos del texto aunque no estén presentes en él?
3.2.¿Cuál es la intención de el/la(s) autor/a(s)?
3.3. En lo que respecta al contenido, a los personajes y al final del texto, ¿encontramos algún aspecto QUE LLAME LA ATENCIÓN en torno a la relación entre mujeres y hombres?
3.4.¿Aparecen aspectos destacables en torno a diferencias sociales, económicas, étnicas o de diversidad racial, sexual, religiosa o por nacionalidad?
4. Valoración Y PROPUESTAS
4.1. ¿Para qué hemos leído este texto?
4.2. ¿Qué nos ha aportado?
4.3. ¿Qué es lo que más te ha gustado?
4.4. ¿Qué es lo que menos te ha gustado?
4.5. ¿Qué te ha sorprendido?
4.6. INTERTEXTUALIDAD ¿A qué textos se parece y en qué?
4.7. ¿Estás de acuerdo con el texto? ¿Escribirías algo así? ¿Qué modificarías?
4.8. ¿Recomendarías el texto? ¿A quién? ¿Por qué?
MICRORRELATOS, MITOS Y RELATOS ABREVIADOS PROPUESTOS
ESToS SON ALGUNOS MICRORRELATOS QUE PODÉIS LEER:
- MÚSICA: “MÚSICA” DE ANA MARÍA MATUTE
- Geografía e Historia: “La oveja negra” de Augusto Monterroso, “Peligro en el camino” de Eduardo Galeano y este tipo es una mina de Luisa Valenzuela
- CIENCIAS: “EL ECLIPSE” DE AUGUSTO MONTERROSO
- LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA, valores, atención educativa: "EL DINOSAURIO" DE AUGUSTO MONTERROSO, “EL POZO” de Luis Mateo Díez, “LOS NADIES” DE EDUARDO GALEANO
- LATÍN Y GRIEGO: MITO DE SÍSIFO
- Inglés: Summary of the story “THE BLACK CAT" BY EDGAR ALLAN POE
- Francés: “la mano” de Guy de Maupassant abreviado
MÚSICA
“MÚSICA” DE ANA MARÍA MATUTE
Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y solo a ráfagas el silencio se rompía con las notas del piano de papá.
Y otra vez silencio.
Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel y anotaba algo.
La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:
-¡La música de papá, no te la creas…! ¡Se la inventa!
geografía e historia
“la oveja negra” de augusto monterroso
En un lejano país existió hace muchos años una Oveja negra. Fue fusilada.
Un siglo después, el rebaño arrepentido le levantó una estatua ecuestre que quedó muy bien en el parque.
Así, en lo sucesivo, cada vez que aparecían ovejas negras eran rápidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse también en la escultura.
“peligro en el camino” de eduardo galeano
Alrededores de Sevilla, invierno de 1936: se acercan las elecciones españolas.
Anda un señor recorriendo sus tierras, cuando un andrajoso se le cruza en el camino.
Sin bajarse del caballo, el señor lo llama y le pone en la mano una moneda y una lista electoral.
El hombre deja caer las dos, la moneda y la lista, y dándole la espalda dice:
— En mi hambre, mando yo.
“Este tipo es una mina” DE LUISA VALENZUELA
No sabemos si fue a causa de su corazón de oro, de su salud de hierro, de su temple de acero o de sus cabellos de plata. El hecho es que finalmente lo expropió el gobierno y lo está explotando. Como a todos nosotros.
CIENCIAS
“EL ECLIPSE” DE AUGUSTO MONTERROSO
Cuando fray Bartolomé Arrazola se sintió perdido aceptó que ya nada podría salvarlo. La selva poderosa de Guatemala lo había apresado, implacable y definitiva. Ante su ignorancia topográfica se sentó con tranquilidad a esperar la muerte. Quiso morir allí, sin ninguna esperanza, aislado, con el pensamiento fijo en la España distante, particularmente en el convento de los Abrojos, donde Carlos Quinto condescendiera una vez a bajar de su eminencia para decirle que confiaba en el celo religioso de su labor redentora.
Al despertar se encontró rodeado por un grupo de indígenas de rostro impasible que se disponían a sacrificarlo ante un altar, un altar que a Bartolomé le pareció como el lecho en que descansaría, al fin, de sus temores, de su destino, de sí mismo.
Tres años en el país le habían conferido un mediano dominio de las lenguas nativas. Intentó algo. Dijo algunas palabras que fueron comprendidas.
Entonces floreció en él una idea que tuvo por digna de su talento y de su cultura universal y de su arduo conocimiento de Aristóteles. Recordó que para ese día se esperaba un eclipse total de sol. Y dispuso, en lo más íntimo, valerse de aquel conocimiento para engañar a sus opresores y salvar la vida.
-Si me matáis -les dijo- puedo hacer que el sol se oscurezca en su altura.
Los indígenas lo miraron fijamente y Bartolomé sorprendió la incredulidad en sus ojos. Vio que se produjo un pequeño consejo, y esperó confiado, no sin cierto desdén.
Dos horas después el corazón de fray Bartolomé Arrazola chorreaba su sangre vehemente sobre la piedra de los sacrificios (brillante bajo la opaca luz de un sol eclipsado), mientras uno de los indígenas recitaba sin ninguna inflexión de voz, sin prisa, una por una, las infinitas fechas en que se producirían eclipses solares y lunares, que los astrónomos de la comunidad maya habían previsto y anotado en sus códices sin la valiosa ayuda de Aristóteles.
LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA
valores, atención educativa, filosofía
EL DINOSAURIO DE Augusto Monterroso
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí
“EL POZO” de Luis Mateo Díez
Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años después, mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse. En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en su interior. Éste es un mundo como otro cualquiera, decía el mensaje.
“LOS NADIES” DE EDUARDO GALEANO
Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy,
ni mañana, ni nunca,
ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadies la llamen
y aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie,
los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos,
rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones,
sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos,
sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies,
que cuestan menos
que la bala que los mata.
LATÍN Y GRIEGO
SÍSIFO
“Hubo un tiempo en que la región de Éfira tuvo un rey de nombre Sísifo, de gran astucia pero que tenía en gran defecto de ser tremendamente manipulador y avaricioso. Pero llegó un día en que su ambición y sus actos llegarían a provocar la ira de Zeus al acusarle del rapto de la ninfa Egina ante el padre de esta, Asopo, a cambio de fuentes de agua dulce para su ciudad. Zeus ordenó a Thanatos que acudiera a llevarse al rey Sísifo al inframundo, pero una vez allí el taimado rey invitó a la deidad de la muerte a comer, engañándolo de tal modo que consiguió encadenarlo en una celda.
Al estar la muerte encerrada no se producían muertes, algo que terminó por enfurecer a Hades y hacer que finalmente se decidiera que Ares liberara a Thanatos y llevara a Sísifo el inframundo. Sin embargo, el inteligente rey pidió a su esposa que a su muerte no le rindiera honores en su funeral, una petición que ella cumplió. Este hecho sería utilizado por Sísifo para engañar a Hades, pidiéndole que le devolviera a la vida ya que su mujer no había celebrado el funeral de manera apropiada y no le había rendido honores. El dios del inframundo aceptó a cambio de que volviera tras hacerlo. Pero Sísifo no volvió, hasta que le llegó la muerte muchos años después.
Sísifo sería castigado finalmente por Zeus y Hades. Su condena fue tener que subir una piedra por la ladera de una montaña hasta la cima. Sin embargo al llegar allí caería hacia el otro lado de la montaña, con lo que tendría que ser de nuevo empujada hasta la cima, algo que se repetiría en un ciclo eterno".
ENGLISH
Summary of the story “THE BLACK CAT BY EDGAR ALLAN POE
A man imprisoned and condemned to death decides to recount what happened from his perspective. He relates how, from childhood, he felt a special affinity for animals, and as an adult, he had many pets: birds, fish, a dog, rabbits, a monkey, and a cat.
His cat, named Pluto, was his favorite, and they spent all their time together. However, over the years, the unnamed protagonist's character deteriorated due to alcohol consumption, transforming him into a mean and aggressive being.
One day, returning from one of his drunken escapades, he encountered the cat and attacked it, gouging out one of its eyes. Although the animal recovered, it was left with the empty socket and never approached its owner again. This enraged the man even more, and driven by his wickedness, he hanged it from a tree.
That same night, his house burned down, and only one wall survived, bearing the image of Pluto hanging from it. After this incident, he felt deep remorse until one night he found a cat identical to the one he had lost. He decided to take it home, and the next morning he noticed it was blind in one eye and had a white mark on its chest, which, over time, he recognized as the image of a gallows.
These marks began to drive him mad; the cat followed him everywhere, and he lost the ability to sleep and rest. One day, overcome by his temper, he wanted to attack the cat, but his wife intervened, and he killed her with an axe. Without remorse, he set about disposing of the body. He found the perfect solution: hide the body in the basement and then build a wall over it.
Days passed, and the police came to search his home. Finding nothing, they proceeded to leave, but the man made a mistake. Overconfident, he struck the wall, and a heart-wrenching howl alerted the officers. After demolishing the wall, they found the body, covered in blood and partially eaten by the cat, its mouth dripping with blood.
relatoS
francés
“la mano” de guy de maupassant abreviado
Il était juge d'instruction à Ajaccio. Un jour, j'appris qu'un Anglais venait de louer une petite villa située dans la partie la plus reculée du golfe. Très vite, ce personnage singulier attira l'attention de tous. Il se faisait appeler Sir John Rowell.
Je décidai d'aller à sa rencontre et commençai à chasser aux alentours de sa propriété. Au bout d'un mois, nous avions entamé quelques conversations.
Un après-midi, en passant devant son portail, je le vis assis dans son jardin. Je le saluai et il m'invita à entrer pour une bière. Il me reçut avec une courtoisie anglaise irréprochable. J'en profitai alors pour lui poser quelques questions sur sa vie. Il me raconta qu'il avait beaucoup voyagé en Afrique, en Inde et en Amérique.
Puis, j'orientai la conversation vers le sujet de la chasse. Je dis : « Toutes ces bêtes sont redoutables. »
Il sourit : « Oh non, le pire de tous, c'est l'homme ! »
Il éclata aussitôt de rire.
« Moi aussi, j’ai chassé bien des hommes ! » Il parla ensuite d’armes et m’invita chez lui pour me montrer sa collection de fusils.
Au centre d’un grand panneau, un objet étrange attira mon attention. Sur un fond de velours rouge, un objet noir se détachait. Je m’approchai : c’était une main, une main humaine. Non pas une main squelettique, blanche et sans chair, mais une main noire momifiée, aux ongles jaunis, aux muscles saillants et aux traces de vieux sang, les os tranchés comme par un coup de hache, près du milieu de l’avant-bras. Autour du poignet, une énorme chaîne de fer, rivetée et soudée à ce membre décharné, la fixait au mur au moyen d’un anneau assez solide pour retenir un éléphant.
Je demandai :« Qu’est-ce que c’est ? »
L'Anglais répondit calmement : « Elle appartenait à mon pire ennemi. Elle venait d'Amérique. Je l'ai tranchée d'un seul coup de sabre et l'ai laissée sécher au soleil pendant huit jours. Je l'ai beaucoup appréciée ! »
Je touchai ces restes humains. Les doigts, disproportionnellement longs, étaient maintenus en place par d'épais tendons auxquels étaient encore attachés, par endroits, des lambeaux de peau. Cette main, ainsi ligotée, était un spectacle horrible et suscita naturellement une furieuse envie de vengeance.
Je dis : « Son propriétaire devait être un Samson. »
L'Anglais répondit placidement : « Oh oui ! Mais je l'étais encore plus. Je lui ai attaché cette chaîne pour la retenir. »
Je pris cela pour une plaisanterie et dis : « Maintenant, cette chaîne ne sert à rien ; la main ne peut plus s'échapper. »
Sir John Rowell répondit gravement :« Elle a toujours envie de fuir ; la chaîne est nécessaire. »
D'un rapide coup d'œil, j'examinai son visage, me demandant : « Est-il fou ou plaisante-t-il ? »
Je changeai de sujet et admirai les fusils. Je remarquai cependant la présence de trois revolvers chargés sur les meubles, comme si cet homme vivait dans la crainte constante d'une agression. Je retournai chez lui à plusieurs reprises ; après cela, je n'y remis jamais les pieds. Nous nous étions tous habitués à sa présence, et il finit par devenir insignifiant. Une année entière s'écoula. Un matin, vers la fin novembre, mon domestique me réveilla pour m'annoncer que Sir John Rowell avait été assassiné pendant la nuit. Une demi-heure plus tard, j'entrai dans la demeure de l'Anglais. Le domestique pleurait sur le seuil.
Le coupable ne fut jamais retrouvé. Dès que j'entrai dans le salon de Sir John, mon regard se posa sur le corps, étendu face contre terre au milieu de la pièce. La chemise était déchirée, une manche arrachée témoignait de la violence du combat.
L'Anglais avait été étranglé ! Quelque chose était coincé entre ses dents serrées, et du sang lui maculait le cou, criblé de cinq trous qui semblaient avoir été faits par cinq pointes métalliques. Un médecin nous a rejoints. Il a longuement examiné les empreintes digitales dans la chair et a prononcé ces mots étranges :
« On dirait qu'il a été étranglé par un squelette. »
Un frisson m'a parcouru l'échine, et j'ai regardé vers le mur, à l'endroit où j'avais vu l'horrible main écorchée. Elle avait disparu ; la chaîne pendait, brisée. Je me suis alors penché sur le cadavre et j'ai trouvé dans sa bouche entrouverte un des doigts de la main manquante, sectionné, ou plutôt, arraché à la deuxième phalange. Nous avons ensuite fouillé les lieux. Nous n'avons rien trouvé ; aucune porte, aucune fenêtre, aucun meuble n'avait été forcé. Les deux chiens de garde dormaient toujours.
J'ai signalé ce que je savais du défunt aux autorités et aux forces de l'ordre, et nous avons mené une enquête approfondie sur toute l'île. Nous n'avons rien trouvé. Trois mois après le crime, j'ai fait un terrible cauchemar. Il me semblait voir la main, l'hideuse main, courir comme un scorpion ou une araignée le long de mes murs et de mes rideaux. Je me suis réveillée trois fois et rendormie trois fois. Le lendemain, on me l'a apportée ; on l'avait trouvée au cimetière, sur la tombe de Sir John Rowell. Il lui manquait un doigt.
ANÁLISIS
CREACIÓN












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